
Empezar a odiarme para disfrutarte
para sentir la hipocrecia sublime de tu querer
endulzando mis manos frías con aquella oscuridad que no debe marcharse
y cuando todas las frases de la maldad desaparecen ante mis rostros,
convierto la dulzura en llanto,
escondida de ti, del mundo,
de aquellos todos que no deben ver mas que sonrisas en mi,
reglas rotas para ser feliz..
equivocarse no es una opción,
no hay regresos, no es mi deseo perder lo que no tengo
Está decidido entonces:
que la sangre corra mientras pueda,
que el corazon sigua latiendo mientras alcanze el tiempo
que los labios se entibien con tus besos
que mis manos caigan en tu espalda para tu estremecimiento
y si han de llorar los ojos, que lloren, no pretendo detenerlos.
no hay más que canto para hoy, pues aunque el corazon se queje, soy feliz,
con lo mucho que no tengo de ti.
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